Por su ubicación en un área proclive a la formación de ciclones tropicales, como es la zona Atlántico-Caribe, Cuba mantiene puntual vigilancia del clima a través de los servicios meteorológicos, que han celebrado su Día Mundial, este 23 de marzo.
Conocer las variables meteorológicas es de vital importancia para la agricultura, la navegación aérea y marítima, predecir sequías e inundaciones y en general para preservar la vida y los recursos ante cualquier evento como tormentas y huracanes, que suelen ocurrir, sobre todo, en la estación lluviosa del país, de mayo a octubre.
