Norelys Morales Aguilera.─ La epopeya de alfabetizar a los iletrados cubanos fue obra de 300 000 personas, entre Alfabetizadores Populares, brigadistas Conrado Benítez, brigadistas Patria o Muerte, maestros voluntarios, y organizadores, que enseñaron a leer y escribir a unos 707 000 compatriotas.
La cifra podría ser superior si se cuentan aquellos que fueron alfabetizados antes por hombres y mujeres generosos, que entendían el aserto en derechos humanos de José Martí, bellamente expresado en que “Al venir a la tierra, todo hombre tiene el derecho a que se le eduque…”
