M. H. Lagarde.─ La Agencia de Estados Unidos para Medios Globales (USAGM), que supervisa la difusión internacional de información financiada por los contribuyentes, acaba de dar a conocer los resultados de una auditoría a la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB) —léase Radio TV Martí.
La auditoría —realizada en febrero como respuesta a un programa del año pasado, que presuntamente contenía comentarios antisemitas sobre el filántropo multimillonario George Soros, y que conllevó a tomar medidas disciplinarias contra nueve periodistas— confirma lo que todo el mundo sabe desde hace tiempo: «las transmisiones de Estados Unidos hacia Cuba están llenas de mal periodismo y propaganda ineficaz», una elegante manera de llamar a la mentira y la manipulación.