Fueron Marco Rubio, el pequeño Marco como lo llamó Donald Trump, y Michael Richard "Mike“ Pompeo.
Lo ha dicho esta vez el diario reaccionario español El País, en un artículo titulado “Pompeo y el inmovilismo de Cuba”, el cual tardíamente informa de la sospechosa confabulación entre el entonces director de la CIA, Mike Pompeo, y el ultraconservador senador Marco Rubio, para fabricar una operación de bandera falsa relacionada con los supuestos ataques sónicos contra diplomáticos norteamericanos en Cuba.
