Javier Gómez Sánchez.─ Cuando hace poco más de un mes fue divulgada una lista oficial de actividades en las que se iniciaría un regreso gradual por fases a la normalidad –anunciando que serían explicadas por las máximas autoridades en la Mesa Redonda del día siguiente–, un sentimiento de alivio y expectativa recorrió las mentes de los cubanos. Pero con el avance de las horas de esa tarde y noche, otro mensaje se expandió a la velocidad de un rayo.
