Al Papa le había sorprendido la elevada cantidad, pero también que se había presentado como un “gesto de distención” entre el gobierno argentino y el Vaticano. Es más, Francisco se enteró por la prensa de que ascendía a 16 millones de pesos el aporte económico de la administración de Mauricio Macri a la fundación pontificia “Scholas Occurrentes”. Y eso no le gustó nada. Por eso mandó una solicitud explícita a los presidentes de ese organismo: devolver el dinero y pedir un recibo. Ellos obedecieron, pero lamentaron un intento por “desvirtuar el gesto” y “dividir a los argentinos”.
