Samer Zougheib. − Estados Unidos ha puesto en marcha una nueva estrategia de dominación del mundo denominada « Light footprint». Pero muchos países siguen resistiéndose a las pretensiones hegemónicas estadounidenses.
En su conferencia de prensa anual, el jueves, el presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin denunció las pretensiones imperialistas de Occidente y sus prácticas hegemónicas. «Nuestros socios han decidido que son los vencedores, que son un imperio y que los demás son vasallos que deben bailar a su son», criticó. Acusó a los occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, de querer «arrancar las uñas y los dientes al oso ruso». Según Putin, 25 años después de la caída del muro de Berlín los occidentales están levantando un nuevo muro entre Rusia y Europa. «Se trata de un muro virtual, pero ya han empezado a construirlo», declaró el jefe del Estadorecordando la extensión de la OTAN hasta las puertas de Rusia (países bálticos) y el escudo antimisiles en Europa Oriental.
La voluntad de Estados Unidos de dominar el mundo no es un secreto, pero el nuevo método de Washington para conseguir su objetivo es menos conocido. Se trata de la estrategia «Light footprint» o «marcaje suave», que se articula en torno a una panoplia de herramientas militares, políticas y económicas que ya ha comenzado a desplegar a escala mundial. Dicha estrategia se basa en el concepto de la intervención en la sombra, menos costosa en recursos humanos y económicos pero no menos dañina.
