Ahed Tamimi, de 16 años, se encuentra en un calabozo esposada de pies y manos. Aunque un juez militar la condenó esta semana a continuar en prisión “otros cuatro días”, crecen las voces en Israel que piensan que hay que ceder para no “convertirla en una mártir de la resistencia”, mientras otros piden para ella desde veinte años de cárcel a la cadena perpetua.
