Oscar López Rivera es libre y agradece apoyo de Cuba

El líder independentista puertorriqueño Oscar López Rivera agradeció hoy a Cuba y a su pueblo todo el apoyo dado a la campaña por su libertad, lograda de manera definitiva esta jornada.

A través de una llamada telefónica al Héroe de la República de Cuba y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Fernando González, López Rivera confirmó que visitará la isla en noviembre próximo para reunirse con las autoridades y el pueblo y retribuir todo el respaldo ofrecido a su causa, publicó Prensa Latina.

Durante la conversación, realizada en la sede del ICAP ante la presencia de cientos de activistas por la independencia de Puerto Rico, González trasladó a su interlocutor la alegría sentida al escucharlo nuevamente, pues ambos fueron compañeros de celda en Estados Unidos.

El héroe cubano rememoró los años juntos en prisión como los mejores de su encierro, si es posible que de alguna manera los años de privación de libertad sean buenos, máxime cuando se cumple condena por defender una causa justa.

González felicitó al pueblo puertorriqueño y aseguró que son muchos en el mundo quienes se regocijan con la libertad definitiva de Oscar López Rivera.

Además, manifestó su confianza en que el boricua continuará aportando a la lucha por la descolonización y la independencia de su tierra.

Por su parte, el delegado de la Misión de Puerto Rico en La Habana, Edwin González, reiteró los sentimientos de gratitud hacia Cuba e hizo énfasis en lo bello que resultó reunirse una vez más en el ICAP, desde donde tantas veces se reclamó la excarcelación del independentista boricua, pero esta vez para celebrar su liberación.

López Rivera salió en libertad definitivamente esta jornada, tras cumplir una de las condenas más largas impuestas a un preso político en el mundo.

Después de estar encarcelado 36 años en Estados Unidos debido a sus ideas y su lucha independentista, desde este miércoles puede compartir con su pueblo, familiares y amigos.

En febrero de este año, López Rivera fue trasladado a Puerto Rico, en reclusión domiciliaria en la casa de su hija Clarisa. Apenas unas semanas antes, el entonces presidente estadounidense, Barack Obama, lo había indultado, luego de más de 35 años en prisión.