22/2/16

Raúl Castro en selfies cubanos mientras los carroñeros mediáticos hacen de las suyas

Foto: Estudios Revolucion adaptada en
el blog Isla Mía.
Norelys Morales Aguilera.-- El presidente cubano, Raúl Castro, realizó el sábado 20 de febrero un recorrido por la ciudad de Santiago de Cuba y esta vez, además del pueblo que le seguía, se escuchaban los "disparos" de los móviles. Señal de los tiempos actuales. En una tribuna improvisada el fotógrafo profesional captó, la cantidad de celulares enfocados a Raúl, dirigiéndose a quienes lo esperaban a la salida del Comité Provincial del Partido santiaguero.

Los llamados selfies gustan porque son una versión que alguien fabrica, sabe lo que realmente está haciendo y lo que desea proyectar. Esa autofoto, tiene intencionalidad, y si es con el presidente de un país, el significado es obvio. Pero, para los manipuladores parece que esta no es una realidad si se trata de Cuba. 

De modo que, medios y mercenarios, que insuflan su discurso, con que el pueblo cubano está distanciado de sus dirigentes, que no son escuchadas las personas y otras supercherías, deberían atender al detalle: selfies con Raúl son porque es seguido y apreciado. El hecho lo podrán silenciar o hasta manipular, pero existe, aunque los carroñeros mediáticos hagan de las suyas.[1] 

Así, tenemos a Diario de Cuba (DC), medio oficialista de la contrarrevolución, financiado por la USAID y la NED, (en 2013, $262,480 y en 2014 $280,002, solo de la NED), ha dedicado dos artículos a la visita de Raúl a Santiago de Cuba y se burla tanto de los cubanos como de su presidente. DC está destinado a "fortalecer la capacidad de la sociedad civil cubana para articular sus preocupaciones y promover la libertad de expresión...involucrará a periodistas independientes, artistas, intelectuales y académicos en Cuba para promover un mayor análisis de los acontecimientos sociales, políticos, económicos y culturales en Cuba.", según la web de la entidad norteamericana.[2] Para eso les pagan, y confirma que el aparato de agresión mediática y psicológica contra la Isla no ha sido desmontado.

Pero, si alguien supone que lo anterior, es algo puntual para un medio servil e interesado, y no constituye un verdadero despliegue; vea a un significativo medio como The New York Times, destinado a formar opinión en Estados Unidos, que en editorial publicado este viernes 19 de febrero, destacó que Barack Obama, actual jefe del imperio en su visita a Cuba, deberá presionar al presidente Castro (¡presionar editorializó!) “Y debe decirles a los cubanos que merecen algo mejor que los líderes escogidos por el Partido Comunista, que no rinden cuentas a su pueblo”. [3]  ¿Sabrán u ocultan desfachatadamente que en este singularísimo país, que llaman "dictadura", hasta las Fuerzas Armadas rinden cuenta de su gestión a los trabajadores, algo que ni por asomo harían en el suyo? [4]

El monopolio mediático ataca sin miramientos la democracia participativa cubana, sus elecciones, al Partido Comunista, que no es un partido electoral y a sus líderes, desconociendo olímpicamente a los cubanos y su voluntad o aspiraciones, sobre un colchón de propaganda que lo abarca todo, acumulado durante décadas. 

En cambio, los medios no son infalibles y otras verdades, se abren paso en la vida real. A más de un año del restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, un 54% de los estadounidenses ven a Cuba de manera positiva, en lo que representa un incremento de ocho puntos porcentuales en sólo un año, de 16% en dos años y de 33 puntos desde 2006, según la famosa encuestadora Gallup, dijo Notimex y publicó CNN, aunque fuese para dar el crédito a Obama. [5]

Por ahora, póngale a la prensa cubana los defectos que entienda, -también podría añadir los míos-, sin embargo, al público cubano interesa más que los selfies, que denotan simpatías indudables, saber qué hizo el Presidente, qué lugares visitó, que indicaciones de trabajo dejó, y sobre todo, valoraciones para la marcha hacia delante, que los cubanos saben hacer muy bien y lo han probado con creces. De eso se ocupa la prensa nacional también, y es escamoteado, dispensándole el descrédito por añadidura.

Para los amigos de Cuba, que a veces suelen preocuparse con los venenazos de los carroñeros mediáticos, habrá que decirles, que deberían alarmarse cuando no ataquen y aplaudan a nuestro pueblo y su gobierno revolucionario. Tanta agresión y mentira han provocada la inmunidad de los cubanos. Y, "el chino" como se le dice al presidente Raúl Castro, con la cercanía y familiaridad cubana, tiene una aprobación que no divulgan las encuestas, pero que deben saber muy bien los analistas CIA, en la hoy embajada de Estados Unidos en La Habana, como ya comprobaron, según los cables filtrados por WikiLeaks [4] del jefe de la anterior Oficina de Intereses en La Habana (SINA).

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