9/12/14

Derechos humanos y exclusión social

El próximo 10 de Diciembre se celebra 66 años desde que la Asamblea de la Naciones Unidas firmara la Declaración de los Derechos Humanos.Hoy día sigue siendo un asunto pendiente de máxima gravedad social, incluso en los países que se hacen llamar “desarrollados”.

La situación de emergencia social que sufre España por ejemplo, con los falta de medidas urgentes por parte de sus gobernantes para frenar esta epidemia de paro, pobreza, desahucios, y sufrimiento en las clases populares, da una idea del nivel de incumplimiento de esta declaración por parte del poder político y económico que representan los gobiernos nacionales.

Algo tan vergonzoso como dejar que la exclusión social y la pobreza, no solo siga sin solucionarse, sino que lejos de ello, siga aumentando, debería ser motivo mas que suficiente para declarar a un gobierno “ilegitimo e inmoral para continuar gobernando” POR FRAUDE POLITICO Y SOCIAL , por el abandono institucional consciente al que tiene sometido a la mayoría social, y por sus políticas de recortes y maltrato a las clases populares, con el consecuente drama social que ello supone para la mayoría social.
Para muestra, un botón: La realidad social de Granada:

El 33, 3 % de la población en granada, vive en situación de pobreza, al disponer de menos de 500 euros al mes. El Andalucía, un 30,5 % de la población, 2,5 millones y medio de personas, se encuentran en situación de pobreza, de ellos 300.000 padecen pobreza severa. La edad media de las personas sin recursos ronda los 30 años, aunque existe un repunte en las personas de mas 65, en dependientes y personas con discapacidad y en las mujeres.

En Granada estos índices de pobreza, adquieren una mayor crudeza en área como Zona Norte, se trata de zonas donde los índices de desarrollo social son muy bajos, y donde la articulación de las políticas sociales desarrolladas tanto pos administraciones publicas como por la iniciativa privada (Organizaciones sociales) no han dado los resultados esperados.

En la provincia, también existen zonas donde la exclusión social es más patente, las tasa de pobreza, los procesos de exclusión, van vinculados a grupos sociales vulnerables, pero los procesos de incidencia de la pobreza y la exclusión, va adquiriendo una perspectiva mucho más homogénea, que va dibujando un perfil con el doloroso rostro de los parados de larga duración, de las mujeres con cargas familiares, de los trabajadores y trabajadores en precario, donde factores como el desempleo o la falta de medidas de atención, prevención y promoción social, van, creando a marchas agigantadas una mayoría social empobrecida, que con gran crudeza, se ven abocados a un proceso acelerado de exclusión social.

En este contexto social, son los abuelos, en muchos de los casos los que con sus escasa pensiones amortiguan esta caída en picado hacia la exclusión. En la provincia las redes familiares y en menor medida las sociales y las de tipo informal, también son amortiguadoras de estos procesos de exclusión. En España, el riesgo de pobreza entre los niños menores de 18 años se situó en 2012 en el 30 %, casi nueve puntos por encima de la media de la UE, que estuvo en el 21,4 %, según datos de 2013 de Eurostat. Cuanto más pobres son las personas atendidas, más pobres son los recursos para atenderlas, el 40% de las personas que logran salir de la pobreza lo hacen por sus propios medios, (sin ayuda pública institucional o privada) el número de personas sin hogar en España ronda las 40.000 personas, un millón y medio de familias viven en infraviviendas.

Educación y pobreza, relacionados.

Un informe de Caritas de 2014, alerta de que España tiene la mayor tasa de abandono escolar prematuro de la UE, un 24,9% frente a un 12,7% de media europea en 2012. Aunque entre 2009 y 2012 se produjo un descenso del abandono escolar prematuro, éste sigue siendo un problema importante, especialmente en algunas regiones como Andalucía, donde la tasa es superior al 30%.

El dato es alarmante si se tiene en cuenta que la educación se postula como el sistema capaz de combatir la transmisión intergeneracional de la pobreza. Estas cifras sitúan a España, junto con Rumanía, a la cabeza de los países con mayor índice de pobreza infantil, seguidos por Bulgaria y Grecia, en tercer y cuarto lugar respectivamente. “La gente más vulnerable es la que está pagando las consecuencias de la crisis”, Las políticas de austeridad están afectando a los colectivos más vulnerables de nuestra sociedad, y entre ellos, las personas migrantes y las minorías étnicas son las victimas mas brutales, Invisibles en nuestra sociedad.

Se hace más que urgente la puesta en marcha de medidas concretas de responsabilidad pública, donde la gente organizada en los diferentes frentes de lucha lideren los procesos de ruptura con este régimen inhumano, para dar paso a un nuevo escenario donde sea la mayoría social la protagonista del cambio hacia un modelo político centrado en las personas y sus necesidades, Algunas consideraciones:

La confluencia política y programática en torno a la Resistencia de las políticas de ajuste por parte de los poderes económicos es muy importante. El impulso de Redes de Organizaciones que trabajen en el ámbito de la lucha de los derechos sociales, a nivel provincial, autonómico y estatal.

Es vital seguir impulsando la puesta en marcha de políticas y procesos que supongan avanzar en la articulación de redes ciudadanas como motor de cambio para una sociedad libre, emancipada y organizada, con el objetivo de alcanzar mayores cotas de justicia social, de forma participada con los distintos actores sociales (organizaciones, entidades, movimientos políticos y sociales, etc, desde los ámbitos mas cercanos (barrio, municipio, etc).

Considerar el empoderamiento de la ciudadanía, de la sociedad civil organizada y no organizada, la construcción del poder popular como vía para desbancar los modelos tradicionales basados en el paternalismo de estado que desarrollan las redes clientelares en instituciones, y muchas organizaciones que actúan en el ámbito social.

Desde los ámbitos institucionales donde tengamos representación, es necesario seguir estableciendo medidas (planes autonómicos y municipales, leyes sectoriales, etc) que consigan por mandato legal la construcción de un sistema público de protección social eficaz, que avance hacia la transformación social.

El poder del municipalismo, como contexto más próximo y natural, los ayuntamientos deben ser protagonistas del cambio, y deben tener un poder autentico, para erradicar las situaciones de pobreza y evitar los procesos de exclusión en su territorio (experiencias como las redes de solidaridad alimentaria, de ayuda mutua, etc)

Trabajar desde los espacios unitarios de lucha (asociaciones, organizaciones sociales, etc) para dotar al pueblo de una soberanía real, mediante procesos donde la voluntad de este pueblo sea la que valga, en una marco de intercambio y complicidad entre poder popular, organizaciones civiles y administraciones publicas.

El impulso de la democracia participativa con acciones concretas como los presupuestos participativos, las consultas populares, la revocación de cargos, etc Los procesos de autogestión son un ejemplo de formulas que dan resultado para encarar las consecuencias sociales de la crisis.

La economía social, la cooperativización , las empresas de inserción, etc, son formulas que dan resultado, hoy en día estos modelos económicos de carácter social son los únicos que no ha sufrido los efectos de la estafa mundial (crisis) y son las únicas formulas que basan su acción en al ámbito social, frente a las empresas capitalistas que solo buscan aumentar sus beneficios a costa de los que sea, la economía social priorizan el concepto humano por encima de cualquier otro objetivo. Su impulso, hoy más que nunca se hace muy necesario. Las entidades sociales en defensa de los derechos sociales y humanos, de lucha contra la pobreza,..etc deberán estar armonizadas en el búsqueda de este objetivo.

Apostar por lo público, promoviendo políticas de transformación social reales e integrales tanto en colectivos vulnerables o en desventaja social, como en la ciudadanía es su conjunto, debido a la aceleración de estos procesos de esclusa en toda la sociedad.

La apuesta social y pública por los procesos de desarrollo comunitario integrales, que incidan en todas las áreas sociales, educativas, laborales, etc, participados siempre y que tenga su razón de ser en la propia comunidad, barrio, pueblo, en toda la provincia con las entidades comprometidas a un proyecto integral de cambio radical.

El activismo social y político, es un medio para hacer posible los cambios y mejoras en la vida colectiva de la población, de un territorio, de una comunidad. Es un medio para la transformación social. La participación activa y consciente de la ciudadanía, es un elemento clave de futuro, que empodera a la sociedad, para pasar de la participación social a la ciudadana y poder modificar esta realidad a la que nos intentan condenar.

Mandela solía decir… 
“Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de haber vivido. Son los cambios que hemos provocado en las vidas de los demás lo que determina el significado de la nuestra”.

María Castillo

Tomado de La República.es
Publicar un comentario