¿Qué hacía el senador McCain con el líder del Estado Islámico?

© Syrian Emergency Task Force / syriantaskforce.org
Alberto Barlocci.-- Luego de que Hillary Clinton afirmara la responsabilidad estadounidense en el surgimiento del EI, aparecen fotos del senador republicano junto con Ibrahim Al Sadri, hoy conocido como Abu Bakr Al Bagdadi, lider de la milicia que se está manchando de atrocidades en Iraq y Siria.

Siguen apareciendo documentos que indican la responsabilidad de los Estados Unidos en el surgimiento del Estado Islámico (EI), ya conocido por sus siglas en inglés, ISIS, y en español, EIIL, el grupo de milicias que se está manchando de crímenes horrorosos tanto en Siria como en Iraq.

En su momento, reseñamos la admisión por parte de la ex jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, acerca de que el grupo sería una “creación nuestra” que se escapó de las manos. Una declaración grave, que exime de ulteriores pruebas al respecto.

La aparición de algunas fotos que retractan al senador republicano John McCain con algunos líderes rebeldes en Siria indican definitivamente que algo huele mal en torno a la actividad de estos grupos terroristas que obtienen inexplicables colaboraciones por parte de los gobiernos que supuestamente están luchando contra ellos.

La foto más llamativa, es relativa a una reunión del senador de los Estados Unidos, realizada en mayo del año pasado cerca de Idleb, en Siria, en la que se identifican miembros de la plana mayor del Ejército Sirio Libre. La persona, con barba, que está frente a McCain es nada menos que el actual líder del EI, Ibrahim al Badri, conocido como Abu Bakr Al Bagdadi.

En ese momento, sobre la cabeza de Al Badri (Al Bagdadi), había una orden de captura luego de que el 4 de octubre de 2011 el Departamento de Estado los había incluido entre los Terroristas Globales Especialmente Designados conforme a la sección 1 (b) de la Orden Ejecutiva 13224, que incluye la prohibición de proporcionar "apoyo voluntario de material o recursos, o de participar en otras transacciones" con el acusado, como todavía ser puede verificar consultando la página web del Departamento de Estado de los Estados Unidos (1). En ese mismo comunicado, se hacía presente que el Departamento de Justicia ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares a cambio de información que condujera a la ubicación de Al Badri-Al Bagdadi. También el Comité de Sanciones de la ONU había incluido a Al Badri en la lista de terroristas de Al Qaeda. De hecho, Al Badri estaba vinculado con el Frente Al Nousra, considerado precisamente la rama siria de Al Qaeda.

Cabe a este punto una reflexión: el año pasado, los Estados Unidos movieron cielos y tierras para reclamar la entrega de Edward Snowden a Rusia, exigiendo – con una peculiar interpretación del derecho internacional – que no se le concediera asilo político, siendo acusado por la justicia norteamericana de haber divulgado documentos clasificados. Aquí nos encontramos con la foto de un legislador (de la oposición) reunido en territorio Sirio, al que se supone ingresó en modo ilegal, con una persona buscada por la Justicia y señalada por el Departamento de Estado y por el Comité de Sanciones de la ONU como terrorista. Se le debería haber pedido a McCain al menos una explicación pública de su viaje a Siria, en nombre de qué y de quién.

Sin embargo, a su regreso, el senador declaró que sus reuniones habían sido con sirios que luchan por su libertad (Al Badri no es sirio sino iraquí), y que "son moderados en quienes se puede confiar".

Para Thierry Meyssan, periodista de la Red Voltaire, donde ha sido publicada la foto que se reproduce en el artículo, John McCain está involucrado en la política de conseguir rediseñar el mapa de Medio Oriente sobre la base de intereses occidentales (2). Y este resiseño podría explicar los titubeos de la Casa Blanca en la intervención para frenar las masacres que el EI está perpetrando contra minorías cristianas, yazidí y cualquiera que en el territorio iraquí bajo su control no esté dispuesto a someterse a sus dictados. Por lo visto, se trata de una política trasversal que no depende del color político del gobierno de turno.

¿Habrá una seria voluntad de detener las matanzas del EI o será suficiente que los milicianos se contengan dentro del territorio en el que supuestamente debería surgir un Estado que represente a la minoría sunita de Iraq? ¿Qué significa que, como admite Hillary Clinton el EI se ha escapado de mano? Esto último estaría avalando las voces que con mayor frecuencia indican que es necesaria la colaboración de Siria y de Irán para derrotar a las milicias de Al Badri. Un absurdo, si se piensa que estas guerrilla surgió precisamente para luchar contra el gobierno sirio de Bachar Al Assad. Pero no son pocas las absurdidades que se cobijan al amparo de los intereses de la mayor potencia global.

Notas

1) http://www.state.gov/r/pa/prs/ps/2011/10/174971.htm

2) http://www.voltairenet.org/article185089.html

3) http://www.ciudadnueva.org.ar/areas-tematicas/internacionales/hillary-cl...

Fuente: Ciudad Nueva