Latinoamérica: Política de piscópatas [+ video]

Álvaro Uribe y Leopoldo López
Alberto Buitre.- “Mandela fue un matón. Leopoldo López un demócrata”…
Esto dijo en Twitter un señor de nombre Jaime Restrepo, colombiano, que según leo, es secuaz del ex presidente Álvaro Uribe Velez.

Entre otras cosas, está acusado de vínculos con el paramilitarismo, y es abogado defensor de la ex directora del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), María del Pilar Hurtado, a quien la Corte Suprema colombiana ordenó capturar por espionaje y corrupción.

Todo un caso.

Por cierto el tal Restrepo fue quien filtró las fotos de los delegados de las FARC-EP, disfrutando de un yate en Cuba, como intentando golpear la Mesa de paz. Algo que pasó de largo y listo, las conversaciones siguieron normal.

Sin embargo, no es por alguien así que este texto ocupa espacio; sino es a colación de un ejemplo tal, para advertir que ésa es la lógica de quienes pretenden incendiar el territorio latinoamericano.

Gente que encarna varias, sino todas, las veinte características de Robert Hare para definir a un psicópata. El famoso “Hare Psychopathy Checklist”.

Egolatría: no sienten remordimientos, son incapaces de asumir sus errores, tienen estilo de vida parasitario, impulsivos, seguramente delinquieron en su juventud, manipuladores, frívolos, autoestima exagerada, versatilidad criminal, tendientes a ser promiscuos sexuales, mienten patológicamente y hasta resultan superficialmente encantadores para algunos.

¿Identifica usted a alguno? Es fácil mirarlos ahí arriba, en la jaula del sistema político.

Puede hallarlos entre quienes se oponen a los diálogos entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP, en La Habana, y al mismo tiempo, alientan el terrorismo opositor en las calles de Venezuela. Entre quienes hablan de paz, pero apoyan los asaltos a oficinas públicas, el amotinamiento callejero, el alzamiento de barricadas con alambres de púas, y el fomento de propaganda negra contra la presidencia de ese país.

Entre quienes dicen que el paramiltarismo es “defensa legítima”, pero acusan de “terroristas” a activistas sociales o periodistas.

Quienes claman una agenda de “derechos humanos” mientras abogan por criminales; y quienes consideran que Nelson Mandela era un “matón”, mientras comparten escaños con personajes como Álvaro Uribe, a quien dentro y fuera de Colombia se le acusa por crímenes de lesa humanidad.

Pero nada es casual.

Personajes que a su vez conforman organizaciones como la Organización Demócrata Cristiana de América (OCDA) o Uno América, cuyo eje nominal es la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID). Un organismo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, la cual otorga financiamiento en miles de dólares a organizaciones, promovida por potenciales pacientes del Doctor Hare.

Sus nombres y políticas prácticamente son los mismos.

Ya en partidos políticos como el Partido Acción Nacional (PAN) de México, Primero Justicia, de Venezuela, o Centro Democrático, de Colombia, o grupos parapolíticos como el Euromaidan de Ucrania y la Mafia de Miami.

También medios de comunicación. CNN, Caracol, Televisa, Fox News, El País. El mismo asunto. Los mismos cuadros.

Y sin embargo, seguimos creyendo que la paz en Colombia es posible, como creemos que el pueblo de Venezuela logrará vencer la guerra externa.

Si Colombia, por ejemplo,  logra zanjar casi 50 años de conflicto armado, el más longevo del mundo, significará el triunfo de la voluntad popular frente al terrorismo, la victoria de la paz frente a la guerra en todo el territorio Latinoamericano.

De la razón frente a la psicopatía.

De un pueblo indomable frente a los enemigos declarados de la democracia y la justicia social, encarnados en Alvaro Uribe Velez, quien, junto a su equipo, aún no se cansa de lanzar piedras a la Mesa de La Habana.

Y no conforme, propaga el terror hacia Venezuela como enemigo declarado del chavismo.

Pero también de Evo, de Mujica, de Correa, de Kirchnner, de Dilma, de Daniel Ortega… Ya ni hablar de Fidel Castro. Fidel es el diablo.

Básicamente está contra todo lo que huela al Foro de Sao Paulo. Vaya, hasta contra Bachelet…

Ésa es la agenda de Uno América, por ejemplo. Explícitamente lo es. Hasta con una mirilla de francotirador como logotipo.

Recuerdo a propósito la famosa declaración de un famoso psicópata Aleksandr Pichushkin, el “Asesino del ajedrez”, porque quería que sus víctimas igualaran el número de cuadrillas de un tablero de ajederz, 64: “Salvaron la vida de muchas personas al atraparme, nunca me hubiera detenido”.



Comentarios