Juan Gelman estuvo escribiendo hasta los últimos días de su vida

Gelman con su nieta Macarena
El adiós a Juan Gelman fue íntimo. Sus familiares, amigos y funcionarios culturales acudieron durante el día de ayer a la capilla donde fueron velados los restos mortales del escritor y lo recordaron como un poeta monumental y un “hombre de sinceridad absoluta”.

Desde las 09:00 horas de ayer, escritores, amigos y familiares, entre ellos su nieta Macarena Gelman, quien voló desde Uruguay para estar presente en el velorio, arribaron a la funeraria García López para dar el último adiós al autor de Valer la pena (2001).

Una despedida que fue íntima y privada. Sólo parientes cercanos, amigos y algunos funcionarios pudieron ingresar a la capilla donde se velaron los restos del poeta. Al respecto, María Inés Roqué, amiga de la familia y quien actuó como su portavoz, explicó que “el cuerpo de Gelman será cremado hoy a las 12:00 horas, pero aún no se decide si sus cenizas se quedarán en México, en Argentina o en algún otro lugar. Eso lo decidirá Mara Lamadrid (su viuda)”. Por lo pronto, en Argentina se decretó tres días de luto nacional por la muerte de Gelman.

La directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), María Cristina García Cepeda, dijo que ya se habló con la familia y estaremos pendientes para organizar próximamente un homenaje. Será como ellos decidan y en el momento en que ellos decidan”.

RECUERDOS. Paola Stefani, hija de la viuda de Gelman, dijo a los periodistas que el poeta “siempre declaró que iba a morir en México” y al fin y al cabo lo cumplió”. Contó que Gelman estuvo escribiendo hasta el último día y adelantó que en breve se reeditará el poemario Hoy, el cual contendrá una serie de ilustraciones para los 25 poemas, realizadas por el pintor Arturo Rivera .

En este sentido, Philippe Ollé Laprune, director de la Casa Refugio Citlaltépetl, dio a conocer que Gelman dejó listo para su publicación el poemario Amar a Mara, el cual dedicó a su esposa Mara Lamadrid y del que leyó a sus amigos algunos poemas en su casa.

En su edición de ayer, el periódico español El País publica que Gelman le entregó al cantautor español Joaquín Sabina lo que podría ser el último que escribió: “Verdad es”. De acuerdo con el diario, el poeta le entregó el verso con una dedicatoria.

Durante el transcurso del día los escritores fueron a dar el pésame ala familia de Gelman y, al mismo tiempo, evocaron al poeta. Myriam Moscona lo recordó como una de las figuras que representa la poesía iberoamericana y como luchador social. “Juan fue un poeta de esos que nacen una vez cada varios siglos”.

En un texto publicado en el periódico Página 12, el escritor uruguayo, Eduardo Galeano señala que “miente la muerte cuando dice que Juan Gelman ya no está… Él sigue vivo en todos los que lo quisimos, en todos los que lo leímos, en todos los que en su voz hemos escuchado nuestros más profundos adentros”.

“Nunca encontraremos palabras que expresen nuestra gratitud al hombre que fue muchos, al que fue nosotros y nosotros seguirá siendo en las palabras que nos dejó”, escribió Galeano.

Gelman fue un gran poeta, dijo Eduardo Lizalde y recordó que luchó con denuedo contra los totalitarismos, particularmente contra la dictadura argentina (1976-1983). “Es una desgracia su fallecimiento”.

Juan Gelman, además de ser un extraordinario poeta, era una persona con una biografía realmente dramática, por no decir trágica, pero se comportó siempre sin hacer ningún tipo de galardón de esta tragedia. Un hombre de absoluta honestidad, señaló Antonio Gamoneda.

Para el poeta español (Oviedo, 1931), Gelman nunca se refirió a su vida en “términos negativos”, lo que para él significa que Gelman “tenía un espíritu muy positivo, muy afirmativo de la vida, a pesar de la gravedad de la vida. /Tomado de http://www.cronica.com.mx



Viendo a la gente andar
Viendo a la gente andar, ponerse el traje,
el sombrero, la piel y la sonrisa,
comer sobre los platos dulcemente,
afanarse, correr, sufrir, dolerse,
todo por un poquito de paz y de alegría,
viendo a la gente, digo, no hay derecho
a castigarle el hueso y la esperanza,
a ensuciarle los cantos, a oscurecerle el día,
…………………………………………………………viendo, sí,
cómo la gente llora en los rincones
más oscuros del alma y sin embargo
sabe reír y sabe andar derecho,
viendo a la gente, bueno, viéndola
tener hijos y esperar y siempre
creer que van a mejorar las cosas
y viéndola pelear por sus riñones,
…………………………………………….digo gente,
qué hermoso andar contigo
a descubrir la fuente de lo nuevo,
a arrancar la felicidad,
a traer el fruto sobre el lomo, hablar
familiarmente con el tiempo y saber
que acabaremos y de una buena vez por ser dichosos,
qué hermoso, digo, gente, qué misterio
vivir tan castigado
………………………..y cantar y reír,
…………………………………………….¡qué asunto raro!

Juan Gelman ("Violín y otras cuestiones")