Médicos cubanos en Brasil considerados una bendición por los pobres

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Cuando aterrizaron en Brasil, los 5 mil 400 médicos cubanos contratados por la presidenta Dilma Rousseff eran llamados esclavos de un estado comunista, hoy son considerados como una bendición en los rincones más pobres del país.

A pesar de la feroz oposición de los médicos brasileños, el programa intenta mejorar los agujeros del sistema de salud pública con profesionales extranjeros, principalmente de Cuba.

En cuestión de semanas, después de las protestas sociales, el gobierno de Rousseff lanzó "Mais Médicos" (Más Médicos), un programa para reforzar la salud pública con profesionales extranjeros. Brasilia firmó un contrato de tres años con miles de médicos cubanos para trabajar en las regiones pobres y remotas que los profesionales brasileños prefieren evitar.

Según el acuerdo, médicos de la isla han sido enviados a centros de salud en las favelas de las ciudades brasileñas y pueblos en el árido nordeste del país que hasta ahora no tenían profesionales residentes. El estado de Bahía, por ejemplo, está reabriendo centros rurales de salud que estaban cerrados debido a la falta de personal.

Los habitantes de Joquitaia, una aldea rodeada por cabras y famélicas vacas en el interior de Bahía, ya no tienen que recorrer 46 kilómetros por una carretera no asfaltada para ver un médico.

"Fue una bendición de Dios", dijo Deusdete Bispo Pereira, un trabajador rural que fue tratado de dolores en el tórax por Dania Alvero, una médica de la ciudad cubana de Santa Clara. "Cambió un 100 por ciento. Todo el mundo está contento. Tenemos miedo que se la lleven".

Ancianos y mujeres embarazadas llenan el consultorio de Alvero, que, como muchos otros médicos cubanos, es una experta en medicina preventiva. "Hay enfermedades aquí que sólo conocíamos en los libros, como la lepra, que ya no existe en Cuba", dijo la médica, en una mezcla de español y portugués.

Con informe de Reuters


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