19/4/13

John Kerry y su amnesia electoral

Félix López.- Tras fracasar el plan A de los fascistas (desestabilización y guerra express), la oposición venezolana tocó este miércoles a las puertas del Consejo Nacional Electoral (CNE). Tuvieron que pasar tres días para que el comando de Capriles Radonski hiciera la demanda formal que solicita un reconteo de votos. Solo que para llegar a este punto de "civilización" (el plan B), tuvieron que morir ocho personas (todas chavistas) y el país entero pasar 72 horas de irresponsable terror, tras el llamado del "líder" de "drenar la rabia en las calles".

La actuación enérgica del gobierno revolucionario, primero conteniendo al pueblo para evitar enfrentamientos, y después encauzando la legalidad desde la Asamblea Nacional, además de prohibir la marcha opositora al centro de Caracas (que tenía la intención expresa de provocar otros hechos sangrientos), ha obligado a Capriles a replegarse. Él sabe que es el gran culpable de la "rabia drenada" a lo largo y ancho del país por sus seguidores. Y comienza a entender que deberá responder legalmente por esos actos.

No es casual que en medio del repliegue opositor, una vez que fracasó el plan de golpe fascista, aparezca la mano amiga del Secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, insistiendo en que "debe haber un recuento de votos". Su chico en Caracas ha perdido una pelea en la que ellos (los gringos) invirtieron mucho dinero y esperanzas. De nuevo la posibilidad de administrar el petróleo venezolano se les escapa entre las manos. Por eso insisten en tensar la cuerda, meter las narices, exigir y amenazar.

Pero Kerry se ha topado con la respuesta inmediata de Nicolás Maduro, que como Chávez no está dispuesto a cederles ni un tantico así: "Ahí están los Estados Unidos, John Kerry, del Departamento de Estado, hablando de Venezuela. ¿Qué tiene que hablar usted de Venezuela? Si bastantes problemas económicos, sociales y políticos agobian al pueblo de los Estados Unidos (… ) Su guión es el mismo que cualquiera de estos jefes burgueses amarillos opositores (…) Saque usted sus ojos de Venezuela John Kerry. ¡Fuera de aquí! ¡Ya basta de intervencionismo!".

Maduro ha recordado, además, que la injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela durante estos últimos meses y, particularmente durante la campaña electoral, fue brutal y vulgar. Ahora, Kerry lanza un salvavidas a Capriles, advirtiendo que USA "tendrá preguntas serias" si se determina que hubo irregularidades en las elecciones del pasado domingo. Y por el momento, para tensar más la situación, dice que no reconoce todavía a Nicolás Maduro como presidente electo.

Kerry se ha quitado la careta y protagoniza ahora mismo el plan B, ese que había iniciado su subordinada Roberta Jacobson, la secretaria de Estado adjunta de EE.UU. para Latinoamérica, que cuatro semanas atrás comenzó a difundir la matriz de un posible fraude electoral en Venezuela. Solo que Kerry y Roberta olvidaron que el más grande fraude electoral de la historia, ocurrió en su país (año 2000), cuando los Bush robaron descaradamente la presidencia a Al Gore, quien lo aventajaba con medio millón de votos. Una historia que Kerry quiere contar al revés en Venezuela.

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