Represión policial contra electricistas mexicanos



La Policía Federal de México reprimió en la noche de este miércoles a varios simpatizantes e integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que protagonizaban una gran manifestación en contra de la liquidación, por parte del Estado, de la empresa eléctrica Luz y Fuerza del Centro (LyFC), dejando varios heridos y 10 personas detenidas.

En la operación, donde se escucharon varias detonaciones de armas de fuego, los federales desalojaron con equipo antimotines y gases lacrimógenos a las personas que se concentraban en las calles mexicanas, para marchar en contra del cierre de la LyFC.

Varios manifestantes señalaron que la Policía efectuó varios disparos y que ninguna de las personas que se encontraba en la marcha portaba armas. Igualmente, denunciaron que más temprano los uniformados dañaron con rolos (macanas) más de 20 vehículos y "trataron a los manifestantes como criminales".

Gregorio Paredes, trabajador electricista que viajaba en una caravana, explicó que cerca del medio día de este miércoles en la autopista de Querétaro (sur) México, dos policías de la caseta de Tepotzotlán (44 km de Ciudad de México) acercaron a los ciudadanos y comenzaron a golpear los vehículos.

"Se pusieron a los lados de los camiones, nos golpearon, lesionaron a varios compañeros, detuvieron a unos siete y los esposaron como delincuentes. No nos dejaban acercarnos a ellos; pero nosotros no disparamos, no tenemos armas", señaló Paredes.

Los detenidos fueron trasladados al Ministerio Público Federal Tlalnepantla (norte de Ciudad de México), donde también fueron remitidos cuatro vehículos de los manifestantes.

Los simpatizantes y trabajadores de la extinta LyFC ejecutaban acciones informativas y exigían la derogación inmediata del decreto de extinción de la empresa que hasta hace un mes empleaba a más de 44 mil electricistas.

Por otro lado, unos 400 integrantes del SME, apoyados por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, estudiantes y académicos de la Universidad Autónoma Chapingo, ubicada a 30 minutos de la capital mexicana, tomaron la caseta de la autopista Peñón-Texcoco (zona metropolitana).

"Abrimos las casetas como acto de protesta y para darle un pequeño golpe al bolsillo de los grandes empresarios, porque están exprimiendo al país. Además, porque a pesar de que las autopistas están en muy malas condiciones siguen subiendo la tarifa", explicó Miguel Márquez Ríos, del comité central del SME.

Luego de las represiones por parte de la Policía Federal, que se desplazó por tierra y en helicóptero por la autopista de México-Querétaro, donde se ubican las instalaciones del SME, los manifestantes se incorporaron a una nueva marcha en el Distrito Federal.

Los sindicalistas alertaron a no aceptar "la zanahoria de la liquidación", pues aseguraron que van por la recuperación de sus empleos. Igualmente, señalaron que quienes han recibido su indemnización es por las falsas promesas de algunos miembros del SME.

Asimismo, advirtieron que no irán a un diálogo con el Gobierno de Felipe Calderón, "porque la condición impuesta es liquídense y luego vemos".

El pasado 10 de octubre, tras argumentar pérdidas e ineficiencia operativa, el presidente mexicano decretó la liquidación de la empresa eléctrica LyFC, que abastece de energía al centro del país.

Luego de que las autoridades irrumpieran el lugar, el Ejecutivo publicó en una edición extraordinaria del Diario Oficial de la Federación (Gaceta Oficial) un decreto firmado por Calderón en el que se determina la extinción de ese organismo descentralizado.

Fuente: TeleSUR



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