
Norelys Morales Aguilera.- Si no fuese porque leo la carta de la Maestra Digna Guerra dirigida a La Jiribilla, breve y sensible, sobre su repudio al incidente provocado por Robertico Carcassés [ver debajo], no le dedicaría ni una palabra al hecho. Es como una escupida frente a un océano. La mejor respuesta al músico es la del público el pasado 12 de septiembre en la Tribuna antiimperialista “José Martí” de La Habana. Pocos aplausos y silencio.
Pero, obviamente, la alharaca mediática de la contrarrevolución y los medios que les representan son la otra cara de la moneda. La forma en que han relatado la supuesta improvisación revela cómo se intenta minimizar el apoyo abrumador del pueblo cubano al llamado del antiterrorista René González para los estadounidenses. La visión abrumadora de un pueblo reclamando la libertad de quienes los prevenían del terrorismo, era un mensaje intolerable a la propaganda contrarrevolucionaria.