Iñigo Sáenz de Ugarte.─ Fue como volver a leer ‘The Plot Against America’, de Philip Roth. O ‘The Man in the High Castle’, de Philip K. Dick. El primer discurso de Donald Trump como presidente nos arroja a una realidad alternativa cuyo desenlace aún desconocemos.
Cierto, el Eje no ha ganado la Segunda Guerra Mundial, Charles Lindbergh no es presidente de EEUU y el antisemitismo y el fanatismo no se han apoderado del país. Dick imaginaba que las potencias fascistas habían ganado la guerra y sometido a EEUU. Roth sitúa a Lindbergh, heroe norteamericano por sus hazañas como aviador, como vencedor de las elecciones de 194o con un programa aislacionista contrario a la participación en la guerra.
