Marco A. Gandásegui (h).-- Los operadores financieros que se autodenomina ‘buitres", con sede en la ciudad de Nueva York, tienen años de estar aleteando sobre los ahorros de los trabajadores argentinos. Pretenden arrancarle al gobierno de este país 3 mil millones de dólares por una deuda que compraron por sólo 48 millones de dólares en 2001. La historia de los ‘buitres’ de la Gran Manzana se inició en 1996 cuando, por primera vez en la historia, un tribunal local norteamericano aceptó una demanda contra un gobierno soberano. El caso se refería a Panamá.
Según la socióloga Saskia Sassen, quien escribe en la revista Foreign Policy (3 de agosto de 2014), las operaciones financieras que realizan los ‘buitres’ son “una perversión de la ley internacional”. Se realizan bajo la mirada complaciente de las autoridades fiscales de Estados Unidos.
