Lo lees y casi no se puede creer, pero la conclusión es que en Estados Unidos, es más fácil que un policía mate a un negro desarmado y salga impune, a que un bombero auxilie a una niña, a tres minutos de un hospital y sea sancionado.
Ser humano en USA implica sanción. Así daban la noticia. Un bombero voluntario de Virginia que fue suspendido por llevar al hospital a una bebé en su camión de bomberos dice que no tiene nada de qué arrepentirse.
El capitán James Kelley dijo al The Washington Post que fue impulsiva su decisión de llevar al hospital a la niña de 18 meses, que estaba teniendo un ataque epiléptico. Otro integrante del departamento de bomberos voluntarios, el sargento Virgil Bloom, también fue suspendido.
