Andrés Gómez, director de AreítoDigital.─ Para los enemigos de Cuba y su revolución no hay peores noticias que el actual proceso de transformaciones socioeconómicas que durante años recientes han estado teniendo lugar en Cuba, unidas ahora con las renovaciones de carácter político-institucional que están ocurriendo en el país.
En primer lugar, la elección de prácticamente una nueva y más joven dirigencia revolucionaria que ha demostrado su compromiso y su dinamismo, reafirmando la confianza en la dirección política de la revolución por lo acertado de esta decisión fundamental, demostrado en el corto tiempo transcurrido desde su elección, en gran medida sosegando la natural incertidumbre que existía en la población sobre los individuos que dirigirán el continuo desarrollo del proceso revolucionario.