Norelys Morales Aguilera.─ Cuenta la leyenda budista, que como preludio divino, está la flor de Udumbara, que con apenas un milímetro de diámetro, blanca y de tallo fino ultrarresistente, florece cada 3 mil años. Después de la partida de Laura Meneses de Albizu Campos, la florecilla comenzó a brotar en distintas partes del mundo, a siglos de no ser vista. Como ella, la pequeña flor, resurge luego de ser maltratada e incluso pisoteada.
El amor le dio a Puerto Rico una Laura flor de Udumbara. Por amor, decía, tuvo que renunciar a sus necesidades más elementales, a sus deseos, a sus inquietudes, pero a lo único que no renunció fue a su alegría porque estaba al lado del hombre que amaba, Pedro Albizu Campos, "cuya grandeza ponía en evidencia la superfluidad de todas las cosas".