El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, llega este lunes a Cuba atendiendo una invitación oficial que incluye un encuentro con su homólogo Raúl Castro, refiere una nota del periódico Granma reseñada por Prensa Latina (PL).
Cuba y El Salvador establecieron relaciones diplomáticas el 11 de noviembre de 1902. Tras una ruptura el 1° de marzo de 1961 por decisión del país centroamericano, las relaciones bilaterales quedaron restablecidas desde el 1° de junio de 2009, con la llegada al poder del Gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.
El 8 de enero de 2010 fue inaugurada la Embajada de Cuba en El Salvador y el pasado 13 de marzo se abrió la sede diplomática del país centroamericano en La Habana.
La cooperación médica de Cuba a El Salvador comenzó con la ayuda en el enfrentamiento a casos de dengue y tras el paso del huracán Mitch.
En octubre de 2009, luego de ser afectado por el huracán Ida, viajó a El Salvador una brigada médica cubana integrada por 17 profesionales, quienes prestaron sus servicios en el Departamento de San Vicente, uno de los más afectados por la catástrofe natural.
En el contexto de la Operación Milagro, 7.939 salvadoreños con afecciones oculares viajaron a Cuba y a Guatemala para someterse a intervenciones quirúrgicas. De esa cifra, La Habana recibió a 7.870.
Cuba ha graduado a 583 estudiantes universitarios salvadoreños. Actualmente estudia en la isla un total de 1.004 becarios de El Salvador, de los cuales 960 se forman en especialidades de la salud.
La Fuerza armada de El Salvador recibió 16 vehículos militares tipo Humvee, de parte de Estados Unidos.La donación se hizo en el Comando de Doctrina y educación militar (CODEM).
El partido de la ex guerrilla izquierdista de El Salvador, alentado por las encuestas, celebrará el domingo una convención -a la que no acudirá el presidente Mauricio Funes- para decidir si adhiere a la V Internacional Socialista, proclamada por el presidente venezolano Hugo Chávez.
"En momentos que la derecha ha visto un fantasma en la V Internacional, nosotros creemos que la consulta a nuestra militancia sobre la adhesión es un paso trascendental", declaró a la AFP la dirigente del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Nidia Díaz.
Lo que busca la V Internacional, según Díaz, es "unir al mundo desde una visión socialista para unificar criterios y ver acciones que contribuyan a la paz, el combate de la pobreza con modelos económicos más justos y el respeto a las democracias, en momentos que las derechas se unen para defender golpes de Estado como el ocurrido en Honduras".
La idea de crear el nuevo foro, que a partir de abril aglutine a la izquierda de todo el mundo, surgió del llamado "Compromiso de Caracas" en el marco de un congreso del Partido Socialista Unificado de Venezuela, celebrado en ese país la segunda quincena de noviembre.
La XXV convención del FMLN, que se realizará el domingo en uno de los locales del Centro Internacional de Ferias y Convenciones, en el oeste capitalino, no contará con la presencia del presidente Funes, quien el miércoles adelantó que como mandatario del país no puede hacer "política partidista" como lo hicieron los gobiernos de derecha.
La ex guerrilla izquierdista gobierna El Salvador desde el pasado 1 de junio con Funes, quien según las últimas encuestas triplica en popularidad a la derecha que gobernó durante los últimos veinte años.
Sin embargo, el mandatario toma distancia de la decisión del partido de integrar el nuevo movimiento de la internacional socialista, al señalar que "no tengo por qué opinar sobre ella" ya que el FMLN tienen autoridades legítimas que "definen los rumbos del partido".
El miércoles, Funes descartó además la incorporación del país a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), donde según dijo prevalecen intereses "ideológicos" y aclaró que su apuesta es por "la integración" centroamericana.
Además, el mandatario estimó necesario "reforzar" la alianza con Estados Unidos, país donde viven 2,5 millones de salvadoreños y que posee además "un gran mercado".
"Es que con Estados Unidos y con su gobierno compartimos los más altos ideales de construir sociedades desarrolladas, justas y equitativas", enfatizó.
Durante la convención, el FMLN reformará su estatuto con el cual se buscan nuevos procedimientos para elegir a los delegados municipales, departamentales y nacionales que tienen voz y voto en las resoluciones del partido.
Los delegados a la convención son electos en elecciones primarias y, según el portavoz del FMLN Sigfrido Reyes, lo que se buscará es que ese mecanismo "no lleve a la militancia a enfrentamientos".
La agrupación de izquierda aprobará durante la convención un calendario de actividades para conmemorar el 30 aniversario, previsto para el 10 de octubre de 2010.
Ayer, 31 de mayo, un despacho de la AFP informó que: “Cuba aceptó reabrir las negociaciones con Estados Unidos sobre migración y el envío directo de correo, una nueva señal del deshielo que tiene lugar en vísperas de una Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que el caso cubano dominará las conversaciones.
“El jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, transmitió el sábado que Cuba ‘espera reiniciar conversaciones sobre emigración y el servicio de correo directo’, dijo el domingo un alto funcionario del Departamento de Estado que se mantuvo en el anonimato.
“Desde El Salvador, donde asiste a un cónclave ministerial sobre comercio regional, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que Washington estaba complacido de reanudar las conversaciones con La Habana sobre esos temas.” De inmediato un exabrupto nada diplomático:
“Habrá un diálogo abierto tan pronto como haya cambios sobre derechos humanos y movimientos hacia la democracia’ en Cuba”, expresa la agencia EFE.
¿Cuál es la “democracia” y los “derechos humanos” que Estados Unidos defiende? ¿Era realmente necesario lanzar esa humillante y prepotente advertencia?
Cuando hoy veía por televisión la toma de posesión de Mauricio Funes y éste habló de restablecer relaciones con Cuba, un ensordecedor aplauso y gritos de júbilo estallaron en aquella sala, como no se escucharon en ningún otro momento de su discurso. Allí entre los invitados estaba Hillary. Previamente el orador, que muchas veces se apartaba de los papeles, había cometido el error de saludar a la Clinton, que ocupa el cargo de Secretaria de Estado, antes incluso que a Lula da Silva, Presidente del gigante suramericano, allí presente entre un grupo de Presidentes de nuestra área.
El orador, sin concluir todavía el prolongado aplauso a Cuba ―que tal vez lastimaría a la señora Clinton―, tomó la palabra y mencionó de nuevo a Estados Unidos, con la mejor intención del mundo. Sin embargo, muy pocos en aquella gran sala aplaudieron a ese país.
Un momento culminante y muy aplaudido del discurso de Mauricio se produjo antes, cuando mencionó al ilustre arzobispo Oscar Arnulfo Romero, cuya tumba había visitado esa mañana. Aquel defensor de los pobres había sido asesinado impunemente, cuando oficiaba una misa, por la sangrienta tiranía del partido ARENA impuesta por el imperialismo en El Salvador. En aquella sala estaban también los legisladores y altos funcionarios que representaban al partido que lo asesinó; entre ellos, varios de los pocos que aplaudieron a Estados Unidos.
En determinadas circunstancias, no solo las palabras hablan por sí mismas, sino también los aplausos y los silencios.