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| Los Luises, Videgaray y Almagro, alegría cipaya. Foto: Notimex |
Carlos Fazio.─ Tras la llegada al poder de los unipolaristas y militaristas de la Casa Blanca, México va camino a convertirse en el principal Estado satélite regional de Washington. Según el Diccionario de política de Norberto Bobbio y Nicola Matteucci, el término califica la condición “paracolonial” de sujeción y dependencia de un Estado respecto a otro. Satélite es el Estado cuya actividad política, económica y militar, interna e internacional, es dependiente del Estado dominante. La condición de satélite conlleva de hecho (si no de derecho) la pérdida de la independencia y la soberanía nacionales. El Estado satélite no está en condiciones de ejercitar una política exterior autónoma, aunque conserve de manera formal, nominal o relativa todos los simulacros de la independencia y la soberanía.