Si quieres la paz, prepárate para cambiar tu conciencia

Norelys Morales Aguilera.- La frase la citaba Fidel Castro hablando con los estudiantes universitarios cubanos el 3 de septiembre 2010, mientras les exhortaba a luchar por la paz mundial. En  este trascendente asunto se podría redondear a modo de simple síntesis,  con el proverbio chino de que antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa, algo que no es solo asunto de gobernantes.

Pero, son muchas las vueltas, en sentido figurado, que los latinoamericanos y caribeños han tenido que dar por su propia casa en la búsqueda de independencia para llegar al momento en que la II Cumbre de la CELAC ha declarado la región como Zona de Paz.
Algunos momentos de ese andar, fruto también de las luchas populares y antineoliberales, han sido:

· El Tratado de Tlatelolco para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe que estableció la primera zona libre de armas nucleares, en un área densamente poblada y entró en vigencia el 25 de abril de 1969.

· La constitución del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) el 13 de diciembre de 1991 que promueve los principios de paz, democracia, desarrollo y libertad para los países de la subregión.

· Creación de la  Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos o ALBA-TCP  fundada el 14 de diciembre de 2004 y que otorga prioridad a la relación entre los propios países en pie de igualdad y en el bien común, basándose en el diálogo subregional y abriendo campos de alianzas estratégicas mediante el consenso y el acuerdo entre las naciones latinoamericanas.

· La Declaración de la Cumbre de la Unidad de la América Latina y el Caribe, el 23 de febrero de 2010, para promover la implementación de mecanismos propios de solución pacífica de controversias.

· La Conferencia General de Buenos Aires en agosto de 2013 que proclamó la necesidad del Desarme Nuclear General y Completo, así como el compromiso con la Agenda Estratégica del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (OPANAL).

· En 2011 Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Guyana, Surinam y Perú integrantes de la UNASUR acordaron fortalecer a Suramérica como Zona de Paz y Cooperación.

Sin embargo, los retos son enormes y no pueden concebirse sin la paz. Para Carlos Chacho Álvarez, secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración, esos retos “… interpelan la voluntad política, la imaginación y la persistencia de los latinoamericanos y caribeños a conformar un espaciocomún”.

LA PAZ AMENAZADA

Tomemos por ejemplo, los gastos militares a nivel mundial en el 2012 rondaron el 1.7 billones de dólares, el 2.5 % del PIB global, según el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Pero en América Latina, el gasto en defensa fue de aproximadamente el 4% de su PIB total, según el  Banco Mundial que calcula la economía de Latinoamérica a precios de mercado como la tercera más grande y potente a nivel mundial con 6,06 billones de dólares.

Pero nada es más desestabilizador y generador de conflictos sociales que la pobreza y desigualdad. La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, aseguraba durante su intervención en la II Cumbre de CELAC que “en América Latina y el Caribe tenemos un territorio de grandes contrastes…”. Según la directiva, aun cuando en 2012 la tasa de pobreza se redujo con respecto al año anterior (del 29,6% al 28,2%) la pobreza extrema apenas mostró cambios apreciables.  Estos porcentajes equivalen a 164 millones de personas en situación de pobreza, de los cuales 66 millones son pobres extremos. Otro dato ilustrativo de CEPAL revela que el quintil más pobre del área capta en promedio un 5% de los ingresos totales, mientras que la participación en los ingresos totales del quintil más rico promedia el 47%.

También hay razones de peso para pensar que la paz en América Latina y el Caribe está amenazada por Estados Unidos quien la ha considerado siempre su “patio trasero” -por mucho que Jonh Kerry afirme lo contrario. Y hoy en día, aun cuando ese país se apresta a cambios en su discurso, apetece vorazmente los recursos con que cuenta la región, la cual se consolida como la de mayor importancia geoestratégica del planeta. No es casual entonces que Washington disponga en la actualidad de 76 bases militares y submarinos nucleares merodeando en el área.

De modo que la advertencia del presidente Raúl Castro al concluir la II Cumbre de la CELAC en La Habana es una alerta indudable: “Seguimos regidos por un orden internacional injusto y excluyente en el que las amenazas a la paz y la injerencia externa, continúa (…) los centros del poder no se resignan a perder el control de esta rica región ni renunciarán a los intentos de cambiar el curso de la historia en nuestros países para recuperar la influencia perdida y beneficiarse de nuestros recursos”.

Obviamente, es necesario comenzar por una nueva conciencia que, sin dudas, ya ha echado a andar. Nuestra casa común la necesita.|Publicado en Cubahora.cu

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