Nuevo jefe del FBI en medio de tempestad por espionaje de Estados Unidos

En un intento por rescatar la credibilidad de su gobierno, tras la tempestad que desató el espionaje que realiza el gobierno desde la Agencia Nacional de Inteligencia (NSA), el presidente Barack Obama designó ayer a James Comey como nuevo director del FBI.

Obama dijo que Comey, de 52 años y vena republicana, es un “defensor de la Constitución y las libertades civiles” y subrayó que “a Jim no le importa la política, sólo le importa hacer su trabajo”, según El Universal.

El presidente aludía a un incidente registrado en 2004, cuando el entonces Procurador de Justicia, John Ashcroft, se encontraba gravemente enfermo y sufrió intensas presiones para autorizar un programa de vigilancia y escuchas de las comunicaciones de ciudadanos ordenado por el presidente George Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. “En esos momentos, Jim mostró una feroz independencia e integridad y en momentos que más se necesitaban”, dijo Obama en referencia a la rotunda negativa de Comey, quien se desempeñaba como subprocurador de justicia.

“Como hemos comprobado en los últimos días, este trabajo de encontrar un equilibrio entre nuestra seguridad y los valores que apreciamos es una misión constante”, dijo Obama, quein ayer se reunió por primera vez con miembros del Consejo de Vigilancia para la Privacidad y Libertades Civiles (PCLOB por sus siglas en ingles), un panel de expertos en leyes y derechos civiles, para reflexionar sobre las medidas o cambios a realizar tras revelarse el excesivo alcance del sistema de espionaje.

Los miembros de este Consejo de Vigilancia, que fueron convocados por primera vez desde su creación en 2004, tuvieron ayer una intensa sesión de trabajo con el presidente.

Fuentes de la Casa Blanca dijeron que el encuentro analizó el impacto de las revelaciones que han puesto al descubierto el sistema de espionaje más masivo en la historia de la nación.