lunes, 21 de enero de 2013

América Latina, con una sola voz frente a la Unión Europa

Chile se prepara para acoger la Primera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Unión Europea (Celac-UE), los días 26 y 27 de enero.

El 28 de enero la Celac, constituida en diciembre de 2011 por todos los países latinoamericanos y caribeños, llevará cabo otra magna cita de los líderes de Latinoamérica, donde Chile entregará la presidencia pro témpore a Cuba.

Más de 40 jefes de Estado y de gobierno han confirmado su asistencia a la Primera Cumbre Celac-UE, donde estarán presentes los 60 países que conforman las dos regiones y cuyo objetivo es lograr una alianza para un desarrollo sustentable, con la promoción de inversiones de calidad social y ambiental.

Desde 1999 se han desarrollado seis encuentros (uno cada dos años) de alto nivel entre la Unión Europea (UE) y América Latina y el Caribe, con el propósito de avanzar en el diálogo político, la liberalización comercial integral, el libre flujo de capitales y la cooperación económica en distintos ámbitos.

Tras el surgimiento de Celac esta cumbre adquiere otra dimensión, porque por primera vez América Latina participa con una sola voz, al estrenar un esquema de gobernabilidad basado en una "troika" de naciones, en este caso Chile, que la preside, Venezuela, donde se fundó y Cuba, que la presidirá este año.


La UE es el segundo socio comercial, el primer cooperante y el primer inversor de la región.

Mientras el comercio bilateral ha tenido una expansión promedio anual de 13 por ciento en los últimos 10 años -en 2011 alcanzó 276.000 millones de dólares-, la inversión europea llegó en ese año a 613.000 millones de dólares y la cooperación entre 2007 y este año asciende a 446 millones de euros (580 millones de dólares).

El primer encuentro UE-América Latina, realizado en Río de Janeiro en 1999, acordó, a propuesta de la Comisión Europea, agilizar y consolidar la agenda externa de sus 27 países miembros por medio de la llamada "diplomacia de cumbres", instaurada en los años 90 para acelerar la toma de decisiones por los gobiernos.

La meta era lograr una "Asociación Estratégica" entre las dos regiones, fundada en tres objetivos permanentes: diálogo político, cooperación económica y científico-técnica y liberalización comercial.

También incluía la creación de una "Zona Euro-Latinoamericana de Libre Comercio".

El fin era contrarrestar al "Área de Libre Comercio (ALCA)", que impulsaba Estados Unidos, la cual, finalmente, fue vetada por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela en la Cumbre de las Américas, celebrada en Mar del Plata, Argentina, en 2005.

Ese veto constituyó una derrota política para el entonces gobierno del presidente estadounidense George W. Bush.

Sin embargo, hasta ahora la UE no ha logrado establecer esa zona de libre comercio con la región, aunque sí ha suscrito "Acuerdos de Asociación" con México (1997), Chile (2002) y el pasado año con Centroamérica, Perú y Colombia.

En esta cumbre de Santiago se buscará progresar en la construcción de una "Alianza Estratégica para el Desarrollo Sustentable" de ambas regiones, que reúnen a unos 1,070 millones de personas con una historia compartida y culturas que tienen mucho de común, así como elevar el nivel de las relaciones birregionales.

El último encuentro de la UE-América Latina, que tuvo lugar en Madrid, España, en mayo de 2010, estuvo marcado por la crisis global, la ausencia de una gran cantidad de jefes de Estado y dominada por una serie de "minicumbres" subregionales y bilaterales.

Una declaración final titulada "Hacia una nueva fase de la asociación birregional: Innovación y tecnología para el desarrollo sostenible y la integración social", fue adoptada por los gobernantes, al igual que un Plan de Acción 2010-2012, el cual seguramente será abordado en Santiago.

Respecto al "diálogo político" acordado desde hace años, es evidente la falta de mecanismos de evaluación y seguimiento permanentes, públicos, participativos y vinculantes sobre los acuerdos bilaterales.

En 2010, la mayoría de sus acuerdos estuvieron referidos al área comercial, sin que hayan representado un avance relevante para América Latina, dejando de lado asuntos relevantes de la colaboración hacia esta región, la cual ha disminuido en los últimos años por la crisis que ha afectado a la Eurozona.

También se ha reducido porque la Comisión Europea adoptó nuevos criterios de asignación de la ayuda que excluyen a los países de "renta media" de estos recursos.

España es el mejor ejemplo, porque ha recortado desde 2008 sus presupuestos de cooperación hacia la región, hasta llegar a cifras irrelevantes.

Un tema pendiente, que no está en la agenda de la cumbre en Santiago, es la discriminación hacia los inmigrantes latinoamericanos en Europa, quienes sufren la escasez de fuentes de trabajo, y con las medidas de ajuste de los gobiernos por la crisis, muchos de ellos han perdido sus viviendas a manos de los bancos.

Europa enfrenta en la actualidad un complejo momento económico y, de acuerdo con la Eurostat, la oficina de estadísticas de la UE, casi 120 millones de personas están en riesgo de pobreza en la Eurozona, el equivalente a 24,2 por ciento de la población de la UE.

Sin embargo, la región latinoamericana enfrenta una situación totalmente diferente: estabilidad política, crecimiento de 3,1 por ciento en 2012 y un estimado de 3,8 por ciento para este año, resultados que han sido favorecidos por la relación comercial y de cooperación económica con China y otros países asiáticos.

Un delicado tema, que seguramente saldría a la luz en Santiago, es el de las empresas públicas latinoamericanas privatizadas en los 90 y compradas a muy bajo precio por capitales europeos.

Entre esos casos están la petrolera argentina YPF, que fue adquirida por la española Repsol y cuya nacionalización en 2012 llevó al borde de la ruptura de relaciones entre Madrid y Buenos Aires, y también la reciente nacionalización de dos empresas del sector de la energía en Bolivia.

Con base en las reuniones anteriores, en la Cumbre CELAC-UE pueden ser aprobados comunicados contra el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos impuesto a Cuba y en defensa de la soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas, a pesar de la presencia de una delegación de Gran Bretaña.

Lo que se acuerde en Santiago y después se ponga en práctica, puede favorecer a los 600 millones de habitantes de los 33 países de América Latina y a otros 500 millones de los 27 países europeos

Después de 12 años del primer encuentro UE-América Latina, la relación continúa siendo asimétrica, aunque la coyuntura es diferente.

En esta cumbre, se da por descontado que América Latina se presentará con gran unidad, en defensa de sus intereses históricos y en plena igualdad frente a Europa, al mostrar que las diferencias políticas no impedirán actuar con sentido común y hablando con una sola voz, lo cual demostraría su acertada decisión de crear la Celac. | Agencia Xinhua

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